Experto rechaza la nueva Resolución “Intersexo” de la ONU

By Rebecca Oas, Ph.D. | 2024

WASHINGTON, D.C. 19 de abril (C-Fam) El Dr. Jay Richards dice que la nueva resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre personas nacidas con trastornos del desarrollo sexual es un intento de oscurecer la realidad del sexo biológico.

Richards, quien dirige el Centro DeVos para la Vida, la Religión y la Familia en la Fundación Heritage, es una figura destacada en la lucha contra la agenda de género a nivel nacional e internacional. Su trabajo se centra principalmente en proteger a los menores de intentos de cambiar su sexo mediante drogas y cirugía.

Dice que la resolución es una “operación clásica de los ideólogos de género, que utilizan una causa noble, en este caso, la universalidad de los derechos humanos” para promover su propia agenda.

La resolución pretende combatir la discriminación y las prácticas nocivas contra las personas nacidas con características sexuales secundarias indeterminadas: niños que nacen con micropenes, niñas que nacen con clítoris agrandados que parecen penes y otras anomalías.

La resolución fue aclamada por grupos activistas como una victoria, aunque el margen fue estrecho. Veinticuatro países votaron a favor de la resolución, mientras que veintitrés se abstuvieron, lo que permitió su adopción por consenso.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) informó sobre la resolución, citando datos de la ONU que estiman que “hasta el 1,7 por ciento de la población nace con rasgos intersexuales”. “Intersexual o intersexo” es el término utilizado por los ideólogos de género para dar a entender que el sexo –masculino y femenino– está en realidad en un continuo o continuum (algo como un todo sin distinguir divisiones entre partes).

Richards dice: “El Consejo está utilizando personas con trastornos raros del desarrollo sexual (DSD, del inglés Disorders of Sexual Development) para intentar desacreditar el binario sexual e implicar que el sexo (o “género”) existe en un espectro. Al contrario, entendemos que estos individuos sufren trastornos porque sabemos cómo funciona la reproducción sexual en un desarrollo normal”.

Él dice: “El Consejo ni siquiera puede comprender correctamente los hechos científicos básicos. Afirma que el 1,7 por ciento de las personas tienen “rasgos intersexuales”. Ésto es falso. En realidad, sólo alrededor del 0,018 por ciento de la población tiene un DSD. Es vergonzoso mancillar un esfuerzo por afirmar los derechos de las personas con DSD con una ideología que busca borrar nuestra realidad biológica.

La estimación del 1,7% fue promovida por la sexóloga Anne Fausto-Sterling en su libro de 2000, con el argumento de que el sexo humano no es binario, sino que existe en un continuo. Las ideas de Fausto-Sterling fueron adoptadas con entusiasmo por el campo de los estudios de género, pero enfrentaron el rechazo de los científicos biológicos, quienes señalaron que su definición de “intersexual” incluía una amplia variedad de condiciones que nunca antes habían sido reconocidas como intersexuales.

La naturaleza ideológica de la resolución queda demostrada en el sitio web de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, que incluye tales anomalías del desarrollo bajo el paraguas de “orientación sexual e identidad de género”. El sitio web impulsa aún más a la asociación afirmando que “las personas intersexuales pueden tener cualquier identidad de género u orientación sexual” y repitiendo la afirmación de que “los expertos estiman” que el 1,7% de las personas nacen con características “intersexuales”.

Si bien el lenguaje de la resolución recién adoptada es relativamente comedido, está claro que el sistema de la ONU y el grupo de países, en su mayoría occidentales, que presionaron para su adopción están ansiosos por utilizar esta cuestión para intercalar la ideología de género de manera más amplia en espacios multilaterales.

Richards dice: “Es vergonzoso mancillar un esfuerzo por afirmar los derechos de las personas con DSD con una ideología que busca borrar nuestra realidad biológica”.