La Corte legisla que las restricciones al aborto de Irlanda del Norte violan la ley de derechos humanos.

By Rebecca Oas, Ph.D. | October 11, 2019

WASHINGTON, 11 de Octubre (C-Fam) Una sentencia del tribunal superior de Belfast sentenció la semana pasada que las restricciones al aborto de Irlanda del Norte son una violación de los acuerdos sobre derechos humanos, más allá de la creciente presión en este territorio, que es parte de Reino Unido, para anular su protección legal sobre el no nacido.

El caso fue llevado por una mujer que había buscado un aborto después de saber que su hijo no nacido tenia terrible y muy probable anormalidad. Habiendo sido denegada su petición en Irlanda del Norte, donde el aborto se permite solo en casos de serio riesgo para la vida o la salud de la madre, ella viajó a Inglaterra para el aborto.

Según el juez Siobhan Keega , la ausencia de un supuesto para anormalidades fatales en el feto en el aborto en Irlanda del Norte era una violación del artículo 8 de la Convención Europea de los Derechos Humanos. Sin embargo, el tribunal no hizo una declaración formal en cuanto a si la ley es incompatible con la convención debido a un Proyecto de ley pendiente en el parlamento británico que podría despenalizar enteramente el aborto en Irlanda del Norte.

Al margen del resto de Reino Unido, Irlanda del Norte ha establecido sus propias leyes concernientes al aborto en las dos últimas décadas, a través de su propia asamblea en Stormont. Sin embargo, la incapacidad para formar un nuevo gobierno desde 2017 ha dejado el proceso legislativo de Irlanda del Norte estancado. Este verano el parlamento inglés declaró su intención de despenalizar el aborto en Irlanda del Norte si no se formara un nuevo gobierno en Stormont el 21 de octubre.

Irlanda del Norte es una de las pocas partes del oeste de Europa que mantiene leyes fuertes pro-vida. Los grupos pro-aborto clamaron por una enorme victoria cuando la República  de Irlanda liberalizó sus leyes abortistas en 2018, al mismo tiempo que Malta y Polonia afrontaron una presión cada vez mayor para seguir su ejemplo.

En su diplomacia internacional, el Reino Unido  de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (UK) se ha mostrado abierto en favor del lenguaje de los “derechos reproductivos” en las resoluciones de la ONU y recientemente ha comprometido 600 millones de libras para promoverlo por todo el mundo. En una declaración vista como una reprensión hacia la postura pro-vida estadounidense en la apertura de su reciente Asamblea General, el ministro de asuntos exteriores británico afirmó: “el Reino Unido está comprometido a defender y promover la salud y los derechos sexuales”.

Reino Unido ha recibido fuertes presiones para cambiar las leyes del aborto en Irlanda del Norte por parte de múltiples mecanismos de derechos humanos en el sistema de la ONU. Los cuerpos expertos que monitorizan la complicidad de Reino Unido con numerosos tratados de derechos humanos han urgido a la despenalización, incluyendo aquellos sobre derechos políticos y civiles, económicos, sociales y culturales de personas con discapacidades.

Estos organismos del tratado han emitido observaciones condenando las leyes provida norirlandesas un total de 10 veces desde 1999, cuando el Acuerdo del Buen Viernes permitió que tales asuntos  pudieran decidirse internamente en el norte de Irlanda. Reino Unido ha sido igualmente presionado sobre el aborto en Irlanda del Norte por parte de países miembros en la revisión ordinaria annual (UPR).

En el Wall Street Journal, Niamh Ui Bhriain señala que la legalización del aborto y la amenaza de que sea impuesta por el parlamento británico más que por la legislación local, no es  popular entre el pueblo de Irlanda del Norte.

Bernie Smyth, directora del grupo norirlandés pro-vida Vida Preciosa, expresó su pesar ante el fallo de la corte. Advirtió que el mayor objetivo de este esfuerzo es la completa despenalización del aborto a lo largo de Reino Unido, donde se califica de asunto criminal, aunque con excepciones suficientemente amplias para el aborto de manera que sea esencialmente accesible a demanda.