Los activistas provida vuelven a ganar en la conferencia de la ONU

By Stefano Gennarini, J.D. | 2026

NACIONES UNIDAS, 17 de abril (C-Fam) Los activistas provida consiguieron otra victoria esta semana en las Naciones Unidas, ya que el presidente de la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU se negó a presentar un documento para su aprobación. Se opuso a los intentos europeos de incluir en el documento contenido sobre el aborto y la ideología de género.

El embajador de Burundi, Zéphyrin Maniratanga, no presentó un acuerdo final para su aprobación porque el borrador del acuerdo que se había negociado en las últimas semanas no pudo ser aprobado por unanimidad.

Los gobiernos europeos y otros gobiernos progresistas objetaron el borrador final del acuerdo porque no contenía suficiente lenguaje que vinculara la salud sexual y reproductiva, de género y la censura con los derechos humanos.

Maniratanga optó por retirar el acuerdo en lugar de ceder ante los progresistas o proponer un texto que ellos votarían en contra. Esto se ajusta a la práctica de las conferencias y reuniones de la ONU de exigir su aprobación por consenso, es decir, sin que una sola delegación de la ONU presente objeciones.

La decisión de Maniratanga fue una reprimenda silenciosa pero contundente a los gobiernos europeos y progresistas que, justo el mes pasado, forzaron una votación del acuerdo en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, en lugar de una que definiera qué es una mujer. Fue la primera vez en la historia de dicha comisión que se necesitó una votación. Los europeos y sus aliados también parecían estar preparados para convocar una votación esta semana.

La Santa Sede expresó su gratitud al embajador Maniratanga por preservar “la práctica de la adopción consensual” y lamentó cómo un “enfoque desmedido” en la salud sexual y reproductiva descarrilara las negociaciones. La Santa Sede enfatizó que el lenguaje sobre la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos ha “sido siempre controversial” y que era injusto no centrarse en una agenda de salud más amplia.

Gambia, Egipto, Malasia, Nigeria y Estados Unidos también felicitaron a Maniratanga y expresaron preocupaciones similares.

Los europeos y sus aliados se comprometieron a continuar promoviendo el aborto, la ideología de género, la diversidad, equidad e inclusión, y la censura a través de las agencias de la ONU y las organizaciones no gubernamentales que implementan la política de la ONU sobre la salud sexual, reproductiva y de género.

Un representante de Chipre, hablando en representación de todos los estados miembros de la UE, expresó que estaban especialmente decepcionados por no haber reafirmado sus compromisos con “los derechos de las mujeres y las niñas, la salud sexual y reproductiva, así como con los derechos reproductivos.” En cuanto a la censura, la UE subrayó que, “para que la tecnología beneficie a todos, debe ser compatible con los derechos humanos y respetar los principios de no discriminación e igualdad de género.”

La Comisión de Población y Desarrollo, que se reúne durante una semana en abril de cada año, es escenario de debates constantes sobre el aborto, la ideología de género, el control de la población y otras políticas sociales controvertidas. En siete de sus últimas diez sesiones, no ha logrado llegar a un acuerdo.

La costumbre de adoptar acuerdos por unanimidad en la Comisión y otras conferencias de la ONU ha sido una espina en el costado de los gobiernos progresistas por décadas. Ha impedido repetidamente que se incluyan temas controvertidos en los acuerdos de la ONU, como el respaldo explícito al aborto, la ideología de género y “la educación sexual integral.” Todas éstas son prioridades para la política exterior de la UE.

En los últimos años, la UE y los gobiernos progresistas han presionado cada vez más a la Comisión para que descarte la unanimidad y adopte resoluciones por voto. Esto les permitiría presionar a los países en desarrollo y ganar votaciones ajustadas sobre políticas sociales controvertidas.