Reporte Anual de Población del UNFPA: Del paternalismo al ventriloquismo

By Rebecca Oas, Ph.D. | October 19, 2017

NUEVA YORK. 19 de octubre (C-Fam). Cada año, el Fondo de Población de las Naciones Unidas publica un brilloso reporte describiendo cómo es que su estrategia de reducción de la fertilidad ayudará a resolver los problemas que enfrenta el mundo. El “Estado de la población mundial 2017”, publicado esta semana, se destaca por redoblar sus parámetros dudosos y solamente de manera muy somera vincula a los “derechos reproductivos” con las soluciones para la desigualdad mundial.

A comienzos de este año, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), anunció que una de sus metas centrales es la erradicación de todas aquellas “necesidades insatisfechas” de planificación familiar. Durante años, expertos han criticado este concepto de “necesidades insatisfechas” de planificación familiar. Incluso un epidemiólogo las describió como “satisfacciones sin demanda”.

El nuevo reporte del UNFPA da una sorpresa porque, en lugar de retractarse sobre las “necesidades insatisfechas”, fue más allá y las llamó “exigencias insatisfechas”.

En una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York,  los reporteros no prestaron atención al contenido del reporte, en vez de eso, se centraron en el recorte de financiamiento por parte de la presidencia Trump hacia el UNFPA y la postura sobre esta agencia en el tema tan controversial del aborto.

Cuando se cuestionó si el UNFPA incluye al aborto dentro de los “derechos reproductivos”, el editor del nuevo reporte, Richard Kollodge, respondió, “UNFPA defiende la disponibilidad de planificación familiar para evitar embarazos no deseados con el fin de evitar abortos”.

Cuando insistieron sobre el tema, Kollodge reiteró los estándares establecidos en 1994 en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo: “UNFPA no apoya el aborto como un método de planificación familiar, la postura del UNFPA es que en los lugares donde el aborto es legal, deberá ser seguro, y en los lugares donde no es legal, los cuidados post-aborto deberán estar disponibles para salvar vidas”.

Añadió que “No estamos a favor del aborto en países en desarrollo. Las decisiones con respecto al aborto son del dominio total de los gobiernos nacionales”.

Cuando le preguntaron sobre los recortes de financiamiento del presidente Trump a UNFPA, Kollodge dijo que los $69 millones de dólares otorgados por EEUU en 2016 “contribuyeron a evitar cerca de un millón de embarazos no deseados y a evitar alrededor de 2,300 muertes maternas”. Estos números, que fueron publicados inicialmente en respuesta a los recortes, no parecen referirse a ninguna de las intervenciones del UNFPA en cuestión de salud materna, salvo en la prevención de embarazos inicialmente a través de anticonceptivos.

Enfocándose en las desigualdades entre países y dentro de ellos, el reporte del “Estado de la población mundial” cita una cifra del Instituto Guttmacher que establece que el 43% de los embarazos en países en desarrollo son embarazos no deseados, sin embargo, no presentan la cifra correspondiente sobre los países desarrollados. En el 2012, Guttmacher publicó un análisis indicando que el 47% de los embarazos en los países más desarrollados eran no deseados, comparado con el 39% en países menos desarrollados.

Con 35%, África tuvo el porcentaje más bajo de embarazos clasificados como no deseados. Aun así, África obtiene la mayor parte de la atención del UNFPA.

La desigualdad económica y de otro tipo continúa siendo un tema bastante discutido tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, la forma en que el UNFPA aborda este tema en cuanto a “derechos y salud reproductivos” en su emblemático reporte, queda debilitada debido a que se sustenta en omisiones selectivas de información y escala de forma infundada la “necesidad” de planificación familiar a una “exigencia”.

La agencia está atrapada entre las posturas de los países donantes, que presionan por la defensa del aborto, y la de los países receptores y la presidencia de EEUU, quienes consideran que la postura del UNFPA está demasiado cercana a ser un lobby pro-aborto. Estados Unidos retiró $31 millones de dólares de financiamiento este año.