Un funcionario de la ONU dice “¡Que os j…!” a Trump y a las delegaciones pro-vida

By Susan Yoshihara, Ph.D. | April 12, 2019

WASHINGTON DC, 12 de abril (C-Fam). Los portavoces de dos agencias de la ONU diseñaron un plan para contrarrestar la postura pro-vida de Estados Unidos. Buscan así un nuevo consenso internacional sobre los derechos sexuales, sin contar con el consentimiento de los estados soberanos.

En una reunióncelebrada en Washington, D.C., Carmen Barroso calificó a la administración Trump como “el atroz poder vecino”.  Barroso es co-presidenta de Gender and Rights Advocacy Group, el Programa Especial de Investigación, Desarrollo y Capacitación en Reproducción Humana de la Organización Mundial de la Salud.

“Nos enfrentamos a una oposición feroz, como ha dicho Carmen”, añadió Arthur Erken, portavoz del FPNU (Fondo de Población de las Naciones Unidas). Así que tenemos dos opciones: o nos quedamos callados porque nos da demasiado miedo sacudir el barco, o decimos: “Tú y yo vamos a salir [de las instalaciones de la ONU] y vamos a luchar por este derecho, porque realmente creemos que es lo correcto”.

Erken se refería al plan de celebrar una gran cumbre en Nairobi a finales de este año para “reunir a todo el mundo, pues queremos que todos muestren sus colores” sobre los temas conflictivos. La conferencia se celebrará en torno al 25º aniversario de la Cumbre Internacional sobre Población y Desarrollo celebrada en El Cairo.

Desafiando la política actual de Estados Unidos, que hace mayor hincapié en evitar el riesgo sexual de los jóvenes que en los derechos sexuales, Erken afirmó que la educación sexual integral, a la que Estados Unidos se opone, “tiene que ser determinante en Nairobi”. Los derechos sexuales, a los que Estados Unidos también se opone, son “el otro campo de batalla al que nos enfrentamos”.

Erken, uno de los participantes jóvenes de la cumbre de El Cairo, se quejó de que el consenso de El Cairo incluía la protección de la soberanía nacional y de la religión. “La única conclusión a que se ha llegado en el Programa de Acción es que éste está supeditado a las leyes nacionales y a las creencias religiosas”. Y añadió: “Ahora hay que invertir esta tendencia para volver al ‘espíritu’ de El Cairo y no al texto propiamente dicho”.

“Ahora tenemos muchos más aliados potenciales que en El Cairo”, dijo la Sra. Barroso, “aunque un aliado importante hubiera sido el gobierno de Estados Unidos, que por supuesto está en el bando contrario. Esperemos que en el año 2020 eso cambie”. La Sra. Barroso dijo también, en referencia a las “masas de personas marginadas” de Estados Unidos, Brasil y otros países”, que “¡están eligiendo a los fascistas!”

Los dirigentes de la ONU dejaron claro que el plan era una resistencia contra los votantes estadounidenses que pusieron a los republicanos en el poder. “La CIPD (Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo) no hubiera podido celebrarse si, digamos, Bill Clinton no hubiera sido presidente de Estados Unidos”, dijo Erken. “Los ODMs (Objetivos de Desarrollo del Milenio) que siguieron”, cuando George W. Bush estaba en el cargo, “no eran un programa muy progresista que digamos… Los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) fueron mucho más progresistas”, continuó, “cuando teníamos a Barak Obama como presidente”.  Y os garantizo que habríamos tenido una conversación diferente si los ODS se hubieran discutido hoy”.

Según Erken, las líneas de acción que emanen de la cumbre de Nairobi no procederán tanto de las naciones como de los activistas que luchan por defender unos intereses especiales “porque saben que están en el lado correcto de la historia”.  Afirmó: “Las leyes de un país no van a cambiar mientras los políticos las consideren válidas… Por favor, utilizad cuanto podáis los medios de comunicación y las redes sociales para organizar estas fuerzas y sacarlas a la luz”.

Aunque no cuente con la aprobación de Estados Unidos, una nación donadora, ni de las naciones tradicionalmente receptoras, Erken dijo que “Nairobi es una cuestión de compromisos “, y que “de Nairobi saldrá algún tipo de consenso” que perdurará una década: “No preveo otra cumbre de población de tanto alcance como esta en los próximos diez años”.