Agrupaciones LGBT reflexionan sobre su paralización en la ONU durante aniversario de Auschwitz

By Stefano Gennarini, J.D. | 2015

NUEVA YORK, 13 de febrero (C-Fam) El último evento en memoria del Holocausto en la sede de la ONU el mes pasado fue una reunión informativa sobre «El holocausto y los derechos actuales de los homosexuales, lesbianas, bisexuales y personas transgénero».

Tras una breve reflexión sobre los homosexuales durante el nazismo en la que figuraron un historiador y un hijo de sobrevivientes del Holocausto que se declara abiertamente homosexual, el panel se dedicó a examinar con detenimiento la falta de progreso de los asuntos LGBT dentro de las Naciones Unidas.

Un delegado de la Unión Europea que trabaja con gobiernos en la sede de la ONU pareció dispuesto a tirar la toalla respecto de elaborar programa alguno sobre los derechos LGBT.

«En Nueva York solo tenemos una declaración sobre estos asuntos», dijo Rafael Bustamante. La Unión Europea es una de las pocas delegaciones comprometidas a plantear asuntos LGBT en la ONU.

Bustamante calificó de «complicado» el camino a seguir.

La Unión Europea (UE) ha renunciado a los esfuerzos por convertir la «orientación sexual y la identidad de género» en categorías de no discriminación junto a la religión, la raza y el sexo, afirmó. Ahora se contenta si puede eliminar la lista de todas las categorías de no discriminación reconocidas internacionalmente y mencionar en su lugar la «discriminación por cualquier motivo».

La familia no es «vista de la misma manera» por todos los países de la UE, de modo que la delegación presente en la ONU no puede promover el matrimonio homosexual. Pero quiere el reconocimiento de «diferentes formas de familia», añadió Bustamante.

El desolado diplomático también precisó cómo su incapacidad para incluir asuntos LGBT en la agenda de la ONU les ha limitado a realizar reuniones públicas en la sede de la ONU.

Otros panelistas fueron más optimistas.

«Estamos trabajando con los gobiernos entre bastidores», dijo Charles Radcliffe, funcionario de alto rango de la oficina de derechos humanos de la ONU, quien lidera la iniciativa LGBT dentro de la administración de la ONU. «Esta es una situación en la que podemos lograr más que pregonando a los cuatro vientos», explicó.

Cuando se le indujo a dar detalles, aseguró que la dirigencia de la ONU «tiene muchas oportunidades de involucrarse a un nivel muy superior». Su oficina está «sacando muchos puntos de debate» y «los temas se están planteando una y otra vez». La administración de la ONU ha «jugado un papel decisivo» en la asistencia a los gobiernos sobre el terreno para elaborar leyes y políticas, así como capacitar a jueces, a la policía y a la sociedad civil.

Radcliffe dijo que la campaña de la ONU por los derechos LGBT, denominada «Libres e iguales», llegó a mil millones de personas. «Precisamos cambiar el corazón y la mentalidad de las personas», afirmó. Aunque Radcliffe hizo un pronóstico positivo, advirtió de la proliferación de leyes que restringen el activismo LGBT y están «aprovechando el sentir homófobo y antioccidental».

Marianne Mollman de la Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas, que capacita a agrupaciones LGBT en relaciones públicas, presentó el plan de su organización.

Despenalizar la sodomía y reconocer el cambio de sexo es esencial pero «no logrará todo lo que se necesita», afirmó. La única forma de que salten a primera plana todos los aspectos de la vida LGBT, explicó, es crear conciencia de que la orientación sexual y la identidad de género es «una cuestión de todos, porque es parte de quiénes somos».

El mes pasado señaló el septuagésimo aniversario de la liberación de Auschwitz.

El historiador Erik Jensen dijo que pocos homosexuales fueron internados en Auschwitz u otros campos de exterminio donde 6 millones de judíos europeos fueron asesinados por el régimen nazi. Dijo a los presentes que entre cinco y quince mil homosexuales fueron recluidos en campos de trabajos forzados, donde las condiciones eran duras pero no tan funestas.

Rick Landman, hijo de sobrevivientes del Holocausto, brindó detalles de su campaña para que el Holocaust Memorial Park de la Ciudad de Nueva York incluya a homosexuales y a otras víctimas del régimen nazi.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano