Impuesto mundial y LGBT: candidatos trastabillan en entrevistas para alto puesto en la ONU

By Wendy Wright | 2016

NUEVA YORK, 22 de abril (C-Fam) Por primera vez, los países entrevistaron públicamente a los candidatos para Secretario General de la ONU la semana pasada (y dejaron entrever la frustración de los gobiernos ante la mala gestión y los escándalos de la ONU).

El intenso interrogatorio diplomático a nueve aspirantes al alto puesto sondeó posturas preocupantes (como el apoyo a un impuesto mundial) y malentendidos en cuanto a que el de Secretario General es un cargo para un activista más que para un administrador.

António Guterres contempló la posibilidad de un impuesto mundial durante su examen. El ex director del organismo de la ONU para los refugiados dijo que las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales tienen que encontrar modos para que las iniciativas humanitarias sean «subvencionadas por fuentes internacionales de financiamiento», tales como impuestos a los billetes de avión o a las transacciones financieras.

Este «será uno de mis principales intereses de defensa y es algo en lo que he estado trabajando muy intensamente en el pasado reciente», dijo Guterres.

No obstante, lo que preocupa a los críticos es que un impuesto mundial liberaría de la obligación de rendir cuentas a una ONU propensa a los escándalos.

Helen Clark, directora de la agencia de la ONU para el desarrollo, recibió una pregunta enviada por una agrupación proabortista. ¿Qué haría ella respecto de los derechos de la mujer y de la «restrictiva» resolución sobre la familia que fue aprobada por el Consejo de Derechos Humanos?

La resolución insta a los países a adoptar políticas favorables a la familia.

Esto «alude a cierta clase de retroceso o falta de avance en cuestiones críticas para la mujer», dijo Clark, usando temas de discusión que refieren al aborto y los derechos sexuales.

«Mi vida entera ha sido romper barreras invisibles. Estos son enormes, enormes asuntos para mí», prometió.

La igualdad de género (igual número de mujeres y de hombres) en empleos de la ONU estuvo entre lo más importante de la lista de promesas de los candidatos. El problema no es la escasez de mujeres de calidad, sino que «nadie busca gente de primera clase», dijo Vesna Pusić de Croacia.

«Usted mencionó el género, pero no la orientación sexual», dijo Canadá. «¿Podemos contar con usted para defender la Declaración de Derechos Humanos de la ONU  aunque incomoda a los estados miembros?».

La Declaración no menciona la orientación sexual.

Los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) «tienen que ser protegidos», respondió Pusić, porque «los derechos humanos que tienen que ver con la identidad de una persona es donde el estado termina y comienza la autonomía del individuo».

Cuando era ministra de asuntos exteriores de un gobierno que amenazó a los ciudadanos de su país que apoyaban el matrimonio tradicional, Pusić asisitió al UN LGBT Core Group (Grupo del Núcleo LGBT de la ONU) en 2013 y dijo que los derechos LGBT son «el exponente para los derechos humanos universales».

La ONU tiene mala reputación, dijeron Hungría y las islas del Caribe. Pero Irina Bokova discrepó cuando se le preguntó sobre corrupción institucional y mala administración entre los organismos de las Naciones Unidas. La directora de Unesco, organismo tan lleno de fraudes y escándalos que Estados Unidos salió de él dos veces, dijo que la ONU cuenta con un «sólido sistema mediante servicios internos de supervisión» y que los «denunciantes han demostrado que funciona».

No obstante, Estados Unidos dio señas de absoluta exasperación ante incesantes delitos, impunidad para sus autores y por haberse estropeado casos de denuncias. Preguntó a cada uno de los candidatos: «¿Cómo se responsabilizará al personal de mantenimiento de la paz que abusa sexualmente de las personas que debe proteger?».

Aunque a menudo se le confunde con equivaler al presidente del mundo, la carta de las Naciones Unidas dice que el Secretario General es el «más alto funcionario administrativo» que lleva a cabo las funciones encomendadas por la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y otros órganos de la ONU.

En última instancia, cinco países que tienen poder de veto deciden quién se queda con el puesto: Estados Unidos, el Reino Unido, Rusia, Francia y China.

El nuevo Secretario General tomará posesión del cargo el 1 de enero de 2017.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano