Nuevo experto LGBT de la ONU se dobla ante la libertad religiosa; describe “puntos de entrada” para derechos homosexuales y transgéneros

By Stefano Gennarini, J.D. | 2017

NUEVA YORK, 3 de Febrero (C-Fam) El Nuevo experto lésbico, gay, bisexual y transgénero (LGBT) de la ONU planteó una estrategia enfrente de decenas de burocráticos, delegados y activistas para su periodo de tres años  en una junta la semana pasada.

Vitit Muntarbhorn, el recién apuntado Experto independiente sobre orientación sexual e identidad de género, habló sobre las Metas Sostenibles de Desarrollo y el trabajo de las agencias para materializar a las metas como “un buen puente de entrada para nosotros”.

El profesor de derecho tailandés y activista homosexual también describió a los apartados de salud, educación y religión como “puntos suaves de entrada” y avisó que la “orientación sexual e identificación de género” no son categorías cerradas, prometiendo a su vez que ningún grupo será pasado por alto.

Sólo las naciones que apoyan la moción atendieron a la consulta. Otros que desaprueban su propuesta no asistieron en manera de no dar legitimidad su trabajo.

Las agencias de la ONU que lo apoyan se reunieron en un pequeño salón para describir sus esfuerzos en promover los derechos LGBT. Aunque la moción apenas pudo sobrevivir en diciembre, el sentimiento del desenlace fue de un triunfo palpable. Hasta ONU Hábitat, que no apoyaba a la agenda LGBT, pidió guía sobre cómo integrar derechos LGBT en la planeación urbana.

Muntarbhorn explicó que las agencias de la ONU serían exponencialmente más influyentes a causa de sus recursos. Describió a la educación como un punto de entrada en donde los niños puedan ser “nacidos y criados desde una edad muy corta” con las actitudes correctas. Específicamente mencionó campañas anti-bullying. Adicionalmente, en el rubro de salud, sugirió que la comunidad médica denuncia a cualquier forma de terapia designada para que los individuos superen o intenten cambiar la atracción hacia gente del mismo sexo. Un representante de la UNICEF llamó a los estados para “proveer reconocimiento legal a las parejas LGBT y sus hijos en cuestión familiar”.

“No me estoy saltando al derecho del matrimonio como un problema para este mandato a pesar de que es un problema importante”, dijo Muntarbhorn. “El primer problema es que somos anti-crimen, anti-homicidios y anti-tortura”, comentó estresando una visión más limitada sobre qué es “discriminación”. También admitió tener una definición abierta sobre la familia.

Cuando fue confrontado sobre el choque de derechos LGBT y la libertad religiosa por Henk Jan van Schothorst del Consejo Transatlántico Cristiano, las respuestas de Muntarbhorn fueron categóricas. “Hay algunos derechos absolutos”, dijo, “pero hay algunos que no son absolutos”. Continuó al explicar que “la libertad de expresión y la libertad religiosa” no son derechos absolutos y que se pueden derogar de ser necesario.

A la hora de pedir compromiso, respeto y diálogo, se le vio irritado. “Podemos estar de acuerdo en no coincidir si la familia debe de ser más chica o más grande, algo que no está evidente” comentó en quizás un guiño hacia el control de la población, pero enfatizó que “cualesquiera que sean las diferencias, no puedes matar gente. Lo siento por eso”.

Muntarbhorn describe su deseo de atacar con “un corazón religioso sin que la mitología exceda a ese corazón religioso”. Citó como ejemplos tradiciones que aceptan la homosexualidad y a los transgéneros y denunció las leyes sodomitas como una imposición colonial. Quisiera “abrir la puerta para una interpretación y entendimiento humano (sobre la religión), dialógica y complementada con los derechos humanos” comentó tras invitar a miembros del bloque aprobatorio a asistir con grupos religiosos a eventos que apoyan el aborto y los derechos LGBT.