Statu quo como resultado de lobby masivo de agrupaciones abortistas en la ONU

By Stefano Gennarini y Wendy Wright | 2014

NUEVA YORK, 28 de marzo (C-FAM) El fuerte lobby produjo escasas ganancias para las agrupaciones abortistas que asistieron en gran número a la sesión anual de la Comisión de la ONU sobre la condición jurídica y social de la mujer.

Las agrupaciones de mujeres (algunas subvencionadas por gobiernos) trataron de intimidar a los delegados usando llamativas máscaras, atestando los pasillos por fuera de la sala de negociación a modo de túnel de novatadas de una fraternidad, y organizando un desfile de «movilización» dentro de la ONU. Tras maratónicas sesiones de negociación, los delegados concluyeron a las 2 a.m. de la mañana del pasado sábado.

El acuerdo final, negociado en el transcurso de la quincena en la que sesionó la comisión, se estableció sobre términos de la misma comisión del año pasado. No promueve derechos al aborto, derechos sexuales ni derechos homosexuales.

La decepción de algunos diplomáticos era manifiesta ante la falta de avances en materia de aborto y por no haberse conseguido que la orientación sexual y la identidad de género fueran categorías de no discriminación en la política internacional.

Un delegado de El Salvador ofreció un exaltado discurso cuando los países acordaron que el documento enumerara los avances y desafíos para las mujeres en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

«El estancamiento no debería ser una opción», condenó, sacudiendo su coleta. Con tono victorioso pese a lo perdido, declaró que la orientación sexual y la identidad de género son una «travesía que mi país ha recorrido durante algún tiempo».

Una diplomática egipcia proclamó que hablaba en nombre de «todas las mujeres del mundo» para evitar cualquier regresión en la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Mervat Tallawy teme que haya «un clima conservador en el mundo» tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados. Previamente, durante las negociaciones a puertas cerradas, se dice que cuestionó por qué se daba voz a la Santa Sede ya que no hay mujeres en el Vaticano.

El 17 % de las mujeres del mundo son católicas. Más de 134000 personas, entre ellas no católicos, firmaron una declaración en apoyo a la Santa Sede en la ONU.

La Santa Sede también soportó la ira de los militantes abortistas en la sala. Jóvenes que lucían camisetas rosadas de mangas cortas de la Asociación Cristiana de Mujeres Jóvenes (YWCA, por sus siglas en inglés) se unieron a directivas canosas para provocar a la representante de la Santa Sede, una profesional de África, cuando el presidente interrumpió su discurso por una sutileza.

Las negociaciones siguieron el criterio de los últimos años cuando los países occidentales que invierten fuertemente en la salud sexual y reproductiva y en los derechos reproductivos intentaron extender estas nociones para incluir el aborto, la homosexualidad y una idea más amplia de derechos sexuales.

Los países del mundo en desarrollo, especialmente África, les hicieron retroceder al solicitar una mención explícita a la soberanía nacional, la cultura, la religión y la tradición para atenuar cualquier compromiso con políticas controvertidas.

Personas con conocimiento dijeron a Friday Fax que las negociaciones de este año estuvieron en cierta forma apagadas a comparación de los últimos años, incluso respecto de asuntos polémicos. Esto irritó a los representantes de agrupaciones abortistas y a los defensores de los derechos sexuales.

Es mucho lo que está en juego en la búsqueda de lo que se incluirá en la agenda de desarrollo post 2015, programa que reemplazará a los Objetivos de Desarrollo del Milenio el próximo año.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, plan de quince años que determinó prioridades mundiales y miles de millones en subvenciones, no incluyeron el aborto ni se centraron en la salud reproductiva. Las agrupaciones proabortistas dedicaron enormes esfuerzos simplemente para incluir la salud reproductiva entre los objetivos cuando en un comienzo se la dejó fuera. Los investigadores desde entonces informan que esto ha desviado atención y fondos de la salud materna.

Las agrupaciones abortistas enfrentan una difícil batalla en cuanto a la expansión de sus fuentes de presupuesto si la nueva agenda de desarrollo no se centra fuertemente en la salud sexual y reproductiva. La sesión de este año de la comisión fue un terreno de pruebas para las negociaciones que tendrán lugar el próximo otoño.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano