100,000 panameños protestan contra la educación sexual de las Naciones Unidas

By Marianna Orlandi, Ph.D. | 2016

CIUDAD DE PANAMA, 29 de Julio (C-Fam) Cien mil panameños tomaron las calles de su ciudad capital para oponerse a un nuevo proyecto de ley nacional que introduciría educación sexual e ideología de género en las escuelas.

“Esta ley es un intento de colonización. Fue escrita e impuesta a Panamá por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU) y no es el fruto de nuestra voluntad legislativa” informó Juan Francisco de la Guardia al Friday Fax. De la Guardia es el presidente de la Alianza Panameña para la Vida y la Familia, y uno de los organizadores de la marcha.

A pesar de la protesta, el Presidente dr la Asamblea Nacional de Panamá, Rubén de León Sánchez, dijo que la ley va a avanzar a la Comisión de Salud y una vez discutida, volverá a la Legislatura.

El proyecto de ley, introducido por el diputado Crispiano Adames, del Partido Revolucionario Democrático, está modelado según la “Educación Sexual Integral” promovido por las agencias de Naciones Unidas. Los programas, cuyas tendencias ya han sido expuestas por varios comentadores, están basados en el reconocimiento de los derechas sexuales y reproductivos de los menores.

Los panameños se oponen a la forma en que los programas promueven la sexualización de los niños, respaldan su actividad sexual, invitan a los niños a experimentar relaciones homosexuales, y denigran los roles sociales tradicionales por considerarlos como estereotipos sexistas.

Los partidarios de la Educación Sexual Integral ven el aborto como un “derecho”. En cambio, Panamá protege a los niños no nacidos en sus leyes excepto si la vida de la madre está en peligro o si es víctima de una violación o un incesto.

Mientras que la ley no criminaliza las relaciones sexuales homosexuales, el Código de Derecho Internacional Privado de la República de Panamá, aprobado en 2014, prohíbe los matrimonios del mismo sexo, y específicamente prohíbe los practicados en el exterior. Los panameños ven a estas leyes como una legítima expresión de su soberanía y un reflejo de sus más profundos valores.

Tras la marcha, de la Guardia hizo una declaración oficial en nombre de los organizadores, incluyendo varias ONGs pro vida y pro familia, a quienes se unieron la Iglesia Católica y otras confesiones cristianas. Hablando frente a la Comisión de Diputados, enfatizó los derechos de los padres, la libertad de culto y el derecho a la objeción de conciencia y condenó el  “carácter ideológico” del proyecto de ley. Urgió un retorno a programas más efectivos de educación como como que la educación sea dirigida a los padres, programa que había asido adoptado por el Estado en el pasado.

La Conferencia Episcopal Panameña también pidió al Parlamento que reconsiderara la promoción de la ley , diciendo “No podemos aceptar experimentos que han fracasado en otros lugares”.

Recientes estudios han mostrado que el modelo para la Eduacion Sexual Integral de Naciones Unidas ha probado no ser efectivo, una vez adoptado. Opositores han señalado que no ha aliviado los problemas que estaba diseñado a tratar, como los embarazos adolescentes y las enfermedades de transmisión sexual. Estudios recientes también han mostrado la comparativa efectividad de programas basados en la abstinencia, que han obrado buenos resultados frecuentemente.

Aunque regocijados por el éxito de la marcha, los padres en Panamá mantienen los ojos abiertos. Muchos temen que los protocolos ministeriales que acompañan el proyecto del ley, debido a su carácter ejecutivo, lleguen a ser aplicados en el país a pesar de que la ley no esté aprobada.