Directora saliente de derechos humanos ataca panel sobre familia y plantea dudas sobre sucesor

By Rebecca Oas, Ph.D. | 2014

NUEVA YORK, 29 de agosto (C-Fam) En una de sus últimas apariciones en esa función, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos dijo a una asamblea de agrupaciones de izquierda que «tengan cuidado» con el próximo panel en Ginebra sobre la protección de los derechos de la familia.

«No está claro quién va a ganar la batalla sobre qué expertos formarán parte de ese panel», dijo Navi Pillay, quien se quejó diciendo: «Es mucho más fácil cuando [yo estoy] autorizada a escoger a los panelistas, porque entonces podemos consultarles a todos ustedes y conseguimos personas con pericia. Pero estoy diciendo demasiado…».

En julio, el Consejo de Derechos Humanos aprobó una resolución sobre la «Protección de la Familia», pese a la oposición de los Estados Unidos, de la Unión Europea y de otros que consideraron que la forma singular «familia» excluye a las parejas de personas del mismo sexo.

La resolución solicita a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos que prepare un informe sobre la protección de los derechos de la familia y convoque una mesa redonda, que está programada para el 15 de septiembre.

Pillay dijo que la oficina a su cargo estaba debatiendo «si deberíamos enredarnos definiendo qué es familia».

Pillay ha sido una franca defensora de la orientación sexual y de la identidad de género, y sostuvo que son categorías protegidas dentro de los derechos humanos como la raza, el origen étnico y la religión. La oficina que dirige lanzó la campaña «Libres e iguales» para promover los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT), que incluyó material que utilizaba la imagen de la Madre Teresa y citas fuera de contexto.

El fin del mandato de Pillay como Alta Comisionada está provocando ansiedad entre algunos activistas por el hecho de que su sucesor, el príncipe jordano Zeid bin Ra’ad no compartirá su entusiasmo por la causa LGBT.

«Debo manifestar cierto grado de temor en cuanto a que, como usted se está retirando, ¿cuál será el futuro?», preguntó Bruce Knotts, director de la Oficina Unitaria Universalista para las Naciones Unidas. «Al comienzo de nuestra gestión, hicimos muchos progresos muy rápidamente, con muy poca oposición. Eso ahora ha cambiado y actualmente hay una oposición muy dura».

Pillay dijo que compartía la inquietud de Knotts y que el Príncipe Zeid «dijo que continuaría la labor de la oficina como se estaba haciendo». No obstante, estaba menos segura «sobre el grado de interés». Insinuó que Zeid tiene reparos en «crear una nueva norma» y no desea «abordar asuntos que no son normas de derechos humanos aceptadas internacionalmente».

El mes pasado, más de cien miembros del Congreso de los Estados Unidos redactaron una carta que le acusaba de alegar que Israel había cometido crímenes de guerra («una nación que defiende a sus ciudadanos de […] Hamas, declarada organización terrorista extranjera por los Estados Unidos y la Unión Europea»).

«Simplemente no puede tomarse en serio al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas como organización de derechos humanos», alega la misiva, y exige a Pillay y a la oficina a su cargo que «condenen el uso de civiles como escudos humanos».

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano