Editorial: Nueva Información Demuestra que el Sistema de Derechos Humanos de la ONU Podría Reflejar Derechos Regionales, pero no Universales

By Rebecca Oas, Ph.D. | September 15, 2017

NUEVA YORK, Septiembre 15 (C-Fam) La universalidad es el fundamento de los derechos humanos y el enfoque central de las Naciones Unidas. Pero cuando un pequeño grupo de expertos y países ricos intentan redefinir loa derechos humanos internacionales, todo el marco es desacreditado.

En décadas recientes, unos cuantos paises han usado el Sistema de la ONU para redefinir los derechos humanos internacionales y así incluir nociones controversiales como el derecho al aborto y los “derechos sexuales”. Aunque ningún tratado de derechos humanos de la ONU incluya esos conceptos, los grupos de expertos que monitorean el cumplimiento de estos tratados han presionado a los paises cientos de veces para que cambien sus leyes y políticas para aceptarlos y promoverlos.

Dentro del sistema de la ONU, hay diferentes mecanismos para promover los derechos humanos. En el caso de los cuerpos de monitoreo de tratados, los expertos le hablan a las naciones. En el Examen Periódico Universal (EPU), las naciones hablan entre sí, y cada país recibe recomendaciones de todos los demás una vez cada 4 años.

Una comparación de los últimos datos de estos dos mecanismos revela que la agenda social controversial de aborto y orientación sexual e identidad de género (SOGI) es promovida por un grupo pequeño de paises – muchos de la misma región y la mayoría ricos. Estos mismos puntos de vista son reflejados por expertos en los cuerpos de monitoreo de tratados, aún más que la interpretación universalmente aceptada de esos tratados.

El cuerpo más antiguo y respetado de monitoreo de tratados, El Comité de Derechos Humanos publicó recientemente un comentario en borrador motivando una interpretación del derecho a la vida que incluya aborto y eutanasia. Aunque esto no refleje consenso internacional, y sea inconsistente con las interpretaciones previas de ese derecho, es bastante consistente con el trabajo reciente del Comité, que ha presionado paises con el aborto y SOGI en un mayoría creciente de los casos.

El aborto y SOGI También están presentes en las recomendaciones del EPU, pero con una falta distintiva de universalidad. Al finalizar el segundo ciclo del EPU, 23 paises representaron el 90 por ciento de más de 1,500 instancias de presión con SOGI. Quince de esos paises son del oeste de Europa y otros grupos geopolíticos, y ninguno es africano o asiático. Dentro de grupos regionales, pocos paises individuales representaron un gran número de recomendaciones para SOGI – Checoslovaquia y Eslovenia emitieron el 86 por ciento de toda la presión de SOGI de Europa del este. En contraste, todos menos 50 de los 193 paises de la ONU se han mantenido en silencio sobre temas de SOGI en el EPU.

El EPU demuestra un alto nivel de compromiso por parte de los gobiernos para defender los derechos humanos: aproximadamente 73 por ciento de todas las recomendaciones de los primer dos ciclos fueron aceptados por los paises receptores. En el segundo ciclo, los paises que rechazaron la presión de SOGI, aceptaron casi el 71 por ciento de las recomendaciones que no estaban relacionadas con SOGI, sugiriendo que el escepticismo acerca de SOGI como un subconjunto de derechos humanos no implica escepticismo acerca de los derechos humanos en general.

Sin embargo, los esfuerzos de una pequeña elite por redefinir los principios de los derechos humanos universales ponen en peligro la realización plena de los derechos humanos aceptados universalmente para todos. A medida que la inclusión de las referencias generales a los derechos humanos en las resoluciones de la ONU se vea como una ventana hacia un desborde de nuevos “derechos”, el concepto de derechos parecerá cada vez menos universal. Esto solo da más excusas a los gobiernos que ya fallaron en asegurar los derechos humanos más básicos – y acordados universalmente – a su pueblo.