El presupuesto Trump cortará Oficina de Género que cae fuera de la Protección de la Política en la Ciudad de México

By Lisa Correnti | 2017

Washington DC, 28 de abril (C-Fam). Según reportes, la oficina de presupuestos de Donald Trump dejará de financiar a una controversial oficina de derechos de género que fue instalada durante la administración de Obama.

Este movimiento va acorde a otros de la misma índole, como el recorte a los programas de apoyo al aborto global, incluyendo la reinstauración de la Política en la Ciudad de México y la retirada de los Estados Unidos en el Fondo de Población de la ONU.

Un documento interno del Departamento del Estado filtrado esta semana reveló como después de una “examinación minuciosa”, se llevarán diferentes recortes en programas de asistencia. Esta examinación fue hecha por el ex CEO de Exxon Mobile, Rex Tillerson, quien ahora funge como Secretario de Estado.

“Los programas de apoyo son una parte importante de nuestros esfuerzos diplomáticos por todo el mundo”, dijo el secretario Tillerson a la hora de defender los recortes propuestos. “Nosotros queremos defenderlos, pero queremos hacerlo de una forma efectiva”.

La propuesta de presupuesto de Trump, si se aprueba por el congreso, reduciría al Departamento del Estado y a la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) en 28 porciento.

Más de la mitad de los treinta puestos en la oficina de Global Women´s Issues ya existen en algún lugar dentro del Departamento del Estado. Una orden ejecutiva de Obama del 2009 creó un embajador que supervisaba la oficina de Global Women´s Issues, la cual fue ocupada por Melanie Verveer, una feminista y amiga de toda la vida de Hillary Clinton.

La oficina de género tiene un presupuesto anual de 8.25 millones de dólares e históricamente a invertido 240 millones en programas, especialmente en aquellos que lograban que otras agencias estadounidenses avanzaran sus programas de derechos sexuales en países tradicionales de África y Medio Oriente.  Estas iniciativas tienen poca transparencia y supervisión del congreso. Los programas financiados por debajo de la oficina de género están bajo la discreción de la embajadora y caen fuera de los lineamientos de la Política de la Ciudad de México, la cual sólo aplica para financiamiento de salud global.

Trump reinstituyó la Política por la Ciudad de México en enero para prevenir que los dólares del erario americano financiaran grupos abortistas internacional además de evitar que los Estados Unidos fueran cómplices para intentar frenar las leyes pro vida en países en desarrollo. Bajo la administración de Obama, el lobby abortista se atrincheró en la política externa de los Estados Unidos. Ellos recibieron más dinero para sus presupuestos muy por encima de aquel que se otorgó a la planeación familiar para la salud maternal, el VIH/SIDA, ayuda humanitaria, ayuda ambiental y programas nutricionales.

Esta última propuesta de la administración de Trump para eliminar los fondos en la oficina de género es necesaria para que no se recorten los programas pro vida e indirectamente para que no se canalice la fundación a los grupos abortistas por medio de la oficina de género.

Las críticas no tardaron en llegarle al presidente Trump por la propuesta del recorte. De hecho, algunas de las críticas también fueron dirigidas hacia su hija Ivanka, la cual en la cumbre de Berlín de la semana antepasada habló en pro del empoderamiento de la mujer y su papel en el emprendimiento.

“Hablar es muy fácil cuando no se dan fondos a los esfuerzos que supuestamente apoyas. Es claro que el empoderamiento de la mujer y la equidad de género serán recortados con este presupuesto,” escribió Paul O´Brien Oxfam, vicepresidente de Políticas y Campañas.  El jefe del departamento de la Unidad de Identidad y Discriminación de Amnistía Internacional describió a esta movida como “enseñar el dedo medio”.

Con la infusión del LGBT y los derechos para abortar en la política exterior de los Estados Unidos durante la administración de Obama, los países que dependen de la ayuda internacional ahora sospechan sobre los programas del empoderamiento femenino e igualdad de género que proponen los gobiernos de occidente y las organizaciones multilaterales.

En una reciente conferencia de la ONU sobre la Población y el Desarrollo, los estados árabes y africanos criticaron la imposición de derechos sexuales en el desarrollo de las resoluciones. El consenso en una resolución de hecho fracasó por la inserción de un controversial tono de derechos sexuales por los países europeos. Los diplomáticos de las naciones en desarrollo dijeron que lo que los niños y las mujeres necesitan son empoderamiento para el acceso a la educación, servicios de salud y oportunidades económicas.