Experto compara metas de la ONU con los diez mandamientos. Pide control demográfico agresivo en África

By Stefano Gennarini, J.D. y Rebecca Oas, Ph.D. | 2013

NUEVA YORK, 29 de noviembre (C-FAM) Alarmistas demográficos y agrupaciones abortistas ya se están disputando un lugar en el nuevo proyecto de desarrollo mundial que reemplazará a los objetivos de desarrollo del milenio.

El sistema de la ONU se está preparando para la próxima cosa importante. Los objetivos de desarrollo del milenio están retirándose y los países deben tomar decisiones sobre un nuevo conjunto de metas para el 2015. Estas determinaran el modo en el que se destinará la asistencia al desarrollo en los próximos años.

Jeffrey Sachs, de la Universidad de Columbia, dijo que las nuevas metas son «la última esperanza de encontrar el camino a seguir», al dirigirse a un grupo de trabajo de la Asamblea General el lunes. Este está haciendo los primeros intentos con las Metas de Desarrollo Sostenible, como se conoce al nuevo plan. Las negociaciones comenzarán en serio el próximo mes de septiembre.

Se atribuye a Sachs el ser uno de los arquitectos de los objetivos de desarrollo del milenio y se lo considera una especie de gurú del desarrollo mundial. Está entre quienes quieren un programa integral que vaya más allá de la lucha contra el hambre, la pobreza y las enfermedades contagiosas.

El nuevo proyecto promete ser más ambicioso en conjunto y abarca normas universalmente aplicables en una amplia gama de cuestiones sociales, económicas y ambientales. Algunos especialistas en salud y desarrollo mundial temen que este enfoque sea prácticamente irrealizable y políticamente divisivo.

Países y agrupaciones compiten por una porción del pastel. La asistencia al desarrollo en la actualidad asciende a aproximadamente 130 mil millones de dólares anuales. Debido a la naturaleza de las negociaciones de la ONU, muchos intereses encontrados deberán acomodarse para que pueda garantizarse un acuerdo. Esto podría dispersar recursos y hacer que se pierda foco.

Las consultas hasta el momento han atraído una variedad ecléctica de propuestas que incluyen de todo, desde subvenciones para el control demográfico y legalización del aborto hasta protecciones especiales para las personas a partir de su orientación sexual e identidad de género.

El lunes, Sachs, que dirige el instituto Earth, señaló sus propias prioridades cuando habló de «un mundo que está muy abarrotado» de personas que cada vez más «transgreden límites planetarios fundamentales». Sachs participó de la propuesta de un informe del presidente de la 67 Asamblea General que recomienda diez metas amplias que incluyen la «reducción voluntaria y acelerada de la fertilidad» en países con tasas totales de fecundidad de más de 3 hijos por mujer (solo África cuenta con un índice tan alto) y en cualquier lugar donde las cifras de fertilidad estén por encima del nivel de reemplazo (muy pocos países fuera de África tienen niveles de fecundidad por sobre el nivel de reemplazo).

Sachs organizó una campaña mundial para que el lenguaje de aborto se incluyera en los Objetivos de Desarrollo del Milenio cuando fueron elaborados por primera vez y nuevamente en su revisión quinquenal. La iniciativa fue rechazada.

Sachs manifestó la esperanza de que sus diez nuevas metas se enseñen en las escuelas de todo el mundo. Las comparó repetidas veces con los Diez Mandamientos.

Las agrupaciones de control demográfico, a las que se mantiene fuera del proyecto del milenio, no son la única facción que se disputa un lugar en el nuevo plan.

El organismo de la ONU para la mujer está solicitando tanto un objetivo independiente sobre género como metas de género en cada una de las nuevas metas. Esto tiene la capacidad de surtir un efecto multiplicador en los fondos disponibles para las agrupaciones de mujeres, que recibirían dinero de cada ítem del nuevo programa de desarrollo. Muchas de las agrupaciones que se beneficiarían de una propuesta de este tipo son proveedores de aborto y defensores de dicha práctica.

El mayor desafío que plantea el nuevo programa es mantener y ampliar el éxito y el impulso generado por los objetivos de desarrollo del milenio para erradicar la pobreza y luchar contra las enfermedades contagiosas. Los proyectos actuales en pos de una agenda más amplia pueden no ser capaces de canalizar la buena disposición generada por el plan de acción del milenio.