La Asamblea Mundial de la Salud rechaza la Educación Sexual Integral

By Stefano Gennarini, J.D. | 2021

GINEBRA, 4 de junio (C-Fam). La Asamblea Mundial de la Salud ha rechazado el lenguaje sobre “educación sexual integral” que la administración Biden y los gobiernos occidentales desean imponer.

La Federación Rusa y una coalición de países africanos han llevado a la Asamblea Mundial de la Salud a rechazar el término “educación sexual integral” en una resolución sobre la violencia contra los niños acordada durante la reunión anual del órgano rector de la Organización Mundial de la Salud.

Este rechazo ha supuesto una dura derrota para la administración Biden y los poderosos países progresistas que promueven las conductas sexuales occidentales mediante políticas internacionales. La derrota es tanto más significativa cuanto que la Asamblea Mundial de la Salud ha ganado protagonismo y visibilidad durante la pandemia del COVID-19. Podría sentar un precedente para futuras negociaciones de la ONU, incluidas las negociaciones en curso acerca de una resolución normativa relativa al VIH/SIDA.

En la resolución, la Federación Rusa y sus aliados sustituyeron el lenguaje sobre “educación sexual integral” por la terminología previamente acordada acerca de la educación en “salud sexual y reproductiva”.

No obstante,  la adopción de la enmienda conjunta de Rusia y África retiene aún la aprobación de la Asamblea Mundial de la Salud de los controvertidos programas promocionados con la etiqueta de “educación sexual integral”. No se puede considerar que cualquier programa patrocinado por organismos internacionales bajo esta rúbrica cuente automáticamente con la aprobación del órgano rector de la Organización Mundial de la Salud.

Diplomáticos que representan a Estados Unidos, Canadá, Europa y otros países progresistas se quejaron de la enmienda en una declaración conjunta:

“Queremos aprovechar esta oportunidad para reiterar una vez más nuestro apoyo a la educación sexual integral para que los niños y niñas hagan realidad su salud, bienestar y dignidad”, dijo Argentina en nombre de 37 países. Su declaración también decía que el término “educación sexual integral” estaba “basado” en acuerdos anteriores de la ONU, y que el lenguaje de los acuerdos de la ONU debe “evolucionar”.

En 2018, la ONU publicó una guía global sobre “educación sexual integral” que convirtió esta expresión en más controvertida que nunca. Esta guía de la ONU propone enseñar a los niños, a partir de los cinco años, que el género (el ser niño o niña) es solo una construcción social; y promueve que, a partir de los 10 años, se les anime a masturbarse. Proponen inculcar en los niños de primaria la aceptación de los distintos tipos de “familias no tradicionales”, haciendo especial énfasis en los derechos de los colectivos LGBTI.

Las directrices de la ONU sobre educación sexual también incluyen el acceso de los niños a la anticoncepción y al aborto, hasta el punto de que los gigantes de la industria del aborto, como la Federación Internacional de Planned Parenthood, y las agencias de la ONU admiten abiertamente que los programas de educación sexual integral están diseñados para crear “demanda” de sus servicios.

También quedan dudas sobre la eficacia de los programas de educación sexual integral. A pesar de las afirmaciones de que la “educación sexual integral” es necesaria para proteger la salud de los niños, no hay pruebas de que esta educación reduzca los comportamientos de riesgo, la transmisión del VIH/SIDA, el contagio de otras enfermedades de transmisión sexual ni los embarazos de adolescentes. Por el contrario, una reciente revisión mundial de los programas de educación sexual integral ha encontrado pruebas de que produce el efecto inverso. Incluso la investigación de fondo incluida en la guía global de la ONU sobre educación sexual incluye información condenatoria sobre el fracaso general de los programas de “educación sexual integral” para proteger la salud de los niños y promover la responsabilidad sexual.

La Misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas no ha respondido a las repetidas peticiones del Friday Fax para que se aclare la posición del gobierno de Estados Unidos sobre la “educación sexual integral” en los últimos meses.