La educación en la abstinencia funciona, los condones no: Nuevos datos sobre embarazo adolescente 

By Rebecca Oas, Ph.D. | 2016

NUEVA YORK, 1 de julio (C-FAM) Nueva evidencia de los Estados Unidos sugiere que la educación en la abstinencia es una razón por la que el embarazo adolescente ha disminuido a tasas históricamente bajas. Cerca de sesenta por ciento de los estudiantes de secundaria nunca habían tenido relaciones sexuales, frente al 46% en 1991. Mientras tanto, otro nuevo informe vincula la repartición de condones en las escuelas, con el aumento de embarazo en adolescentes.

Esta investigación sobre el impacto de los programas de distribución de preservativos fue publicada este mes por la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER por sus siglas en inglés) más de veinte años después de los hechos. Se encontraron mayores tasas de embarazo cuando se les dio a los estudiantes condones en ausencia de asesoramiento, lo que explicaría que la abstinencia es el método más seguro de protección, junto con información sobre las tasas de fracaso de los condones.

Los autores escriben que sus hallazgos “sugieren que el comportamiento sexual de riesgo pudo haber aumentado en las áreas sin programas de asesoramiento”, señalando al mismo tiempo que hay “unanimidad esencialmente en la ausencia de apoyo” dentro de la literatura académica para la hipótesis de que repartir condones promueve tal comportamiento.

No obstante, el hecho de que este estudio se realizó de manera tardía a pesar de estar disponibles los datos por un cuarto de siglo, genera cuestionamientos acerca  de preguntas que siguen sin respuesta y que no fueron solicitadas por los expertos.

En una nota más esperanzadora, el documento de NBER señala que “los adolescentes hoy en día son menos propensos a participar en actividades sexuales y las jóvenes tienen menos probabilidades de quedar embarazadas”, haciendo eco de los últimos datos sobre el comportamiento de riesgo entre los adolescentes del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés).

Según el Colegio Americano de Pediatras, el mensaje clave para los adolescentes es que la abstinencia no sólo es beneficiosa, sino también es un objetivo alcanzable. Mientras tanto, las consecuencias para los adolescentes sexualmente activos pueden ser graves: “infecciones de transmisión sexual (ITS) en aumento, al igual que la depresión en adolescentes a veces conocida como la ITS emocional.”

Estos problemas no se limitan a los Estados Unidos. A nivel mundial, el costo de la conducta sexual de riesgo entre los adolescentes es enorme: The Lancet publicó recientemente un estudio de la carga de enfermedades entre los jóvenes a nivel internacional, y se encontró que “el sexo inseguro” es el factor de riesgo de más rápido crecimiento en personas entre 15-24 años de edad.

Tanto dentro de los EE.UU. e internacionalmente, continúan los debates políticos sobre cómo se les debe enseñar a los adolescentes sobre sexo. Los defensores de la controversial “educación sexual integral” con frecuencia afirman que su enfoque es “basado en evidencia” en vez de ser ideológico, y que la educación de la abstinencia no es eficaz. Pero según Valerie Huber, presidente de una organización con sede en EE.UU. que promociona la abstinencia o evitar el riesgo sexual, esto es una información falsa, basada en una lectura selectiva de las “pruebas”.

“En este caso, la “ciencia” se ha convertido en el peón de un agenda más grande”, explica Huber, que describe cómo el gobierno de Estados Unidos utiliza una metodología errónea para elaborar una lista de los programas de educación sexual “efectivos”, la mayoría de los cuales no enfatizan sobre la abstinencia.

“Las investigaciones confirman que la prevención del riesgo sexual es un enfoque realista en la educación sexual y ofrece los resultados más saludables para los jóvenes”, escribe Huber, citando las conclusiones de la CDC sobre cómo la abstinencia adolescente sigue aumentando de manera constante.

El mensaje que evitar el riesgo sexual es a la vez realista y eficaz estuvo ausente en la Comisión sobre la salud y el bienestar de los adolescentes en The Lancet, que menciona la abstinencia únicamente para decir que “no se recomienda solo educación en abstinencia”. La Comisión, que hace recomendaciones sobre políticas a los líderes mundiales, les solicita también legalizar el aborto.

Traducido por Mónica Marín