La Organización Mundial de la Salud dice que “los varones” pueden hacerse abortos

By Rebecca Oas, Ph.D. | January 25, 2019

WASHINGTON, D.C. 25 de enero (C-Fam) La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una guía médica acerca del aborto cuya intención es reflejar la más reciente evidencia científica en el campo. Sin embargo, su cambio más manifiesto fue más bien cultural que médico. Este nuevo reporte comenzó insistiendo en que no solo las mujeres pueden embarazarse, sino también mujeres que piensan que son varones, esto es, “aquellas con identidades de género variables”.

Más aun, la guía afirmó que el aborto debe ser provisto de una manera que promueva derechos de salud y humanos “que incluyan la igualdad de sexo y de género”, implicando una distinción aguda entre los dos.

En una aparente contradicción, la introducción de la guía cita lenguaje de la ONU acerca de que “las parejas y los individuos” tienen el derecho a decidir la distancia entre y el momento de los hijos; sin embargo, en las siguientes 72 páginas las parejas no son mencionadas de nuevo ni siquiera una vez. Lo que es más, se refiere a la madre como el “individuo embarazado”.

En el caso de los adolescentes y el aborto, el reporte considera a los padres como nada más que barreras que han de evitarse. Allí donde la ley prohíbe lo que la guía describe como “lo que esté en el interés mejor de su paciente adolescente”, la guía urge a los trabajadores médicos: “eche mano de su experiencia y del apoyo de personas bondadosas y conocedoras para encontrar la mejor manera de equilibrar sus obligaciones legales con sus obligaciones éticas”.

Si un empleado del área de la salud es objetor al aborto como asunto de conciencia, la guía solo ofrece la sugerencia de que ceder la tarea a enfermeros, parteros, farmacéuticos y otros empleados del área de la salud podría “reducir la carga” y asegurar que el acceso al aborto no sea impedido. En una guía técnica y de políticas anterior acerca del “aborto seguro”, de 2012, la OMS instruyó que los objetores de conciencia deben referir oportunamente a alguien más. Si esto es imposible, la OMS insiste en que el objetor “debe proveer el aborto para salvar la vida de la mujer o para prevenir daño a su salud”.

Dado que las excepciones de salud en las leyes nacionales han sido interpretadas de manera tan amplia como para crear un derecho de factoal aborto a pedido, los empleados del área de la salud que son objetores al aborto podrían ser dejados con muy poca protección.

Los gobiernos acordaron en la Conferencia de Cairo en 1994 que la cuestión del aborto debiese ser dejada a los países individuales, pero que, allí donde es legal, debe ser “seguro”. Sin embargo, la OMS cita los “estándares de derechos humanos” propugnados por expertos como informantes especiales y cuerpos monitores de tratados que tienen un largo prontuario de ordenar a países que liberalicen sus leyes de aborto.

Aun así, como la crítica de C-Fam acerca de la guía de la OMS de 2012 sobre “aborto seguro” demuestra, el objetivo de proteger la salud y la seguridad de las mujeres es, a menudo, presentado como secundario frente al fin de hacer el aborto ampliamente accesible.

La recientemente entregada guía continúa esta tendencia al afirmar que las mujeres pueden autogestionar de manera segura sus propios abortos, añadiendo que esto puede ser “empoderador para los individuos” y “llevar […] a un uso más óptimo de los recursos de salud”. Incluso la guía de 2012 era más cuidadosa en este tema, caracterizando el aborto autoinducido como inseguro, propenso a causar complicaciones y potencialmente un subproducto dañino de las restricciones legales.

Esta guía actualizada será probablemente bien recibida por aquellos que venden pastillas abortivas por correo –una práctica establecida en el contexto internacional, que ahora está siendo promovida en los Estados Unidos–, quienes están recibiendo protección de una institución de tanta importancia como la OMS.