Las funestas predicciones demográficas no son solo para China

By Stefano Gennarini, J.D. | 2016

NUEVA YORK, 15 de enero (C-Fam) La baja fecundidad y las poblaciones que encanecen son problemas inminentes a nivel mundial, no solo en China. Pero pocos lo comprenden o ni siquiera lo saben.

El último trabajo de la división de población de la ONU sobre baja fertilidad y envejecimiento deja estupefacto y tiene la intención de informar a los estrategas políticos sobre sus opciones. Incluye predicciones sobre males económicos y sociales que no auguran nada bueno, y muestra cómo la crisis es más aguda en los países que son más pobres.

«El envejecimiento de la población debe ser comprendido y abordado por todos los países», dijo John Wilmoth, principal demógrafo de la División de Población de la ONU, en una reunión celebrada en la sede de la ONU, en noviembre.

Advirtió de acontecimientos demográficos extremos como el «rápido envejecimiento», y explicó cómo éste es ahora una «constante demográfica», incluso mientras pedía a los países que se mantuvieran tranquilos.

China ofrece el peor de los panoramas.

La tasa de dependencia de los ancianos en China dará un salto del 12% actual a más del 50% para 2050, según la división de población de la ONU. El partido comunista mencionó el envejecimiento como motivo para reemplazar la política de hijo único por la de dos hijos por familia en octubre. Su fecundidad ha sido tan baja durante tanto tiempo que incluso la nueva política que entró en vigencia el 1 de enero solo podría modificar la tasa de dependencia de los ancianos en un 5%, en el mejor de los casos.

Los datos de la división de población de la ONU muestran que el resto del mundo no está muy por detrás y que los gobiernos recién están empezando a darse cuenta.

Para 2030, según la división de población, 97 países del mundo experimentarán fertilidad por debajo del nivel de reemplazo, o menos de dos hijos por mujer.

Los retos sociales y económicos que esto supone son inauditos, imprevistos y de una magnitud difícil de imaginar.

Incluso países como Corea del Sur, que han experimentado un rápido crecimiento económico en las últimas décadas, enfrentan enormes desafíos debido a que no tienen la capacidad fiscal y de asistencia social como para atender a sus poblaciones ancianas.

Es más, las consecuencias económicas mundiales del envejecimiento podrían ser nefastas.

«El envejecimiento será un obstáculo para el crecimiento mundial» según Syud Amer Ahmed, que presentó en la reunión de noviembre los hallazgos del último informe Global Monitoring Report, principal publicación bianual del Banco Mundial. El coautor del informe mencionó asuntos como el suministro de mano de obra, el incremento en la demanda de asistencia médica y otras cargas económicas, así como la disminución del ahorro y las inversiones.

Además, el envejecimiento tendrá un «impacto gigantesco en los motores económicos» del mundo donde la fertilidad ha sido baja durante más tiempo, explicó Ahmed. Estos países desarrollados dan cuenta de, grosso modo, el 80% del PBI mundial.

Los países en desarrollo no podrán tomar la posta y padecerán sus propias dificultades demográficas, que incluyen la baja fecundidad y la fuga de cerebros para suplir la escasez de profesionales en el mundo desarrollado.  

Los especialistas se mostraron escépticos en cuanto a que las políticas públicas pudieran incidir en la fertilidad, en especial las que denominaron como «políticas pronatalistas».

A fin de potenciar la fertilidad, algunos expertos propusieron «desestigmatizar» los nacimientos fuera del matrimonio, una mayor disponibilidad de tecnologías de reproducción artificial y el reconocimiento de las parejas homosexuales. Pero la única esperanza real que algunos vieron para la mejora de la fecundidad es políticas a largo plazo que no estén sujetas a cambios políticos.

Ante todo, recomendaron aumentar la participación de las mujeres en la población activa, la igualdad de género, la inmigración, el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, políticas de vivienda generosas, y una serie de otros derechos, servicios sociales y ayudas del gobierno. Ninguno propició políticas para incentivar la formación y la estabilidad familiar.

En el sitio web de la división de población de la ONU se encuentran a disposición resúmenes y presentaciones sobre «Respuestas políticas a la baja fecundidad».

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano