Líderes pro-familia lanzan Declaración sobre Matrimonio en Ciudad del Cabo

By Marianna Orlandi, Ph.D. | 2016

CIUDAD DEL CABO, 16 de diciembre, (C-Fam) Líderes pro-familia de todo el mundo se reunieron recientemente en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, para ampliar esfuerzos y firmar una declaración que busca proteger la familia y el matrimonio tradicional.

En tan solo cinco cortos párrafos, la Declaración de Ciudad del Cabo reconoce a la familia como la “primera y más primordial comunidad” y la “base de la sociedad civil”. Reafirma “la dignidad del matrimonio como el vínculo conyugal entre un hombre y una mujer” y define al matrimonio como “patrimonio de toda la humanidad” y “el corazón de todo orden social justo”.

La Declaración toma las recientes resoluciones del Consejo de Derechos Humanos y hace eco de lo que el Artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDDHH) dice sobre el matrimonio.

Fue lanzada por la Organización Internacional del Matrimonio (OIM) y ya ha sido firmada por cientos de líderes religiosos, políticos y sociales.

Aunque el texto reitera muchos tratados de la ONU que son vinculantes, así como en distintas constituciones de los Estados Miembros de la ONU, los grupos LGBT y los promotores de matrimonio entre personas del mismo sexo inmediatamente acusaron a los organizadores por “usar” el Día Internacional de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre para revelarlo. Llamaron al líder de la OIM, Brian Brown, un “activista anti-gay”, y etiquetaron a los signatarios como activistas anti-LGBT, incluso cuando el texto jamás habla sobre violencia, intolerancia o exclusión ni habla de negar la libertad para involucrarse en relaciones sexuales consensuadas a aquellos que se identifican como LGBT.

Los redactores establecieron que el propósito de la declaración es la defensa internacional de la familia y, en particular, de preservar la definición del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, así como de rechazar la extensión de los derechos y prerrogativas de las familias a las uniones del mismo sexo.

“Los seres humanos prosperan en comunidades” se establece en la Declaración, “y toda comunidad encuentra su base en donde cada ser humano merece comenzar: el matrimonio. Aquí, un hombre y una mujer se comprometen a unir sus vidas enteras en una familia y a sellar su amor en una sola carne. Ellos manifiestan su fidelidad y la unidad en la diversidad de cualquier comunidad sana. De este modo aseguran que cada hijo nacido a través de este vínculo tenga el derecho de nacimiento de cualquier hombre a conocer el amor fiel del hombre y la mujer cuya unión les dio la vida”.

Dentro de los objetivos de los signatarios están el de promover la pureza y la fidelidad y el de desalentar la pornografía, el adulterio y el divorcio. Siguiendo la petición del Papa Francisco, se comprometen a rebatir la “colonización ideológica de la familia”.

La Declaración también pretende ampliar el alcance de la Organización Nacional del Matrimonio (ONM) para convertirla en una coalición internacional. La ONM tuvo gran peso en la campaña contra el matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos (EEUU). De igual forma, se creó una coalición a principios del año pasado para reafirmar la dignidad y los derechos de la familia.

La coalición busca congregar a la sociedad civil para reafirmar con su gobierno el hecho de que la familia tradicional es reconocida y requiere de protección de acuerdo con documentos básicos de la ONU sobre derechos humanos. Desde 1948, los tratados de la ONU sobre derechos humanos reconocen a la familia tradicional como “el núcleo grupal natural y fundamental de la sociedad”.

Junto con los participantes de EEUU, Ciudad del Cabo recibió a líderes de España, Italia, Francia, Austria, Eslovenia, Lituania, República Checa, Moldavia, Serbia, Rusia, Nigeria, Kenia, Malaui, Argentina, Venezuela, Ecuador, Filipinas, Singapur, Australia y Nueva Zelanda.