Los becarios Edmund Burke ven a las Naciones Unidas desde dentro

By Stefano Gennarini, J.D. | 2016

NUEVA YORK, 8 de enero (C-Fam) Embajadores, delegados y expertos ofrecieron una visión propia de quien conoce a las Naciones Unidas desde dentro a diez estudiantes de derecho y relaciones internacionales esta semana, durante la Beca Edmund Burke.

El programa anual para estudiantes organizado por C-Fam, editor de Friday Fax, lleva a diez alumnos de posgrado a Nueva York para una semana de disertaciones y sesiones informativas sobre política de la ONU y derecho internacional, con especial énfasis en políticas y avances jurídicos que afectan a la vida y a la familia, además de ofrecer una visión global.

«Si quieren hablar de derechos humanos, deben dejar de pensar en términos de fórmulas», dijo el profesor Jeremy Rabkin de la Facultad de Derecho de la Universidad George Mason al prevenir de las «fórmulas» y «listas» de derechos humanos que imponen los burócratas internacionales en lugar de un razonamiento prudente y una deliberación racional a través de instituciones democráticas.

Rabkin asimismo resaltó la fe injustificada que se deposita en la burocracia internacional permanente, inquietud de la que hicieron eco los delegados de la ONU que se reunieron con los alumnos durante el transcurso de la semana.

Los diplomáticos de Estados Unidos, la Santa Sede, Bielorrusia, Malasia y Nigeria que se reunieron con los estudiantes manifestaron su frustración ante la fuerte tendencia de la burocracia de la ONU a tomar decisiones de manera unilateral sin hablar lo suficiente con los estados miembros ni tomar en cuenta sus opiniones.

Los delegados de países conservadores en lo social estaban encantados de reunirse con estudiantes de ideas afines, provenientes de América del Norte, América Latina y Europa, quienes discrepan de la visión de la vida y la familia que tiene la actual dirigencia de sus países de origen. Este año, participaron en el programa alumnos de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Suecia y Perú.

Los delegados señalaron cuán «peligroso» se ha vuelto en las Naciones Unidas asumir posturas provida y promover la familia natural en cuanto a que limita la profesión. Describieron la presión política y burocrática sin precedentes que sienten «cada día». Un embajador dijo a los alumnos que adoptar una postura a favor de la familia natural era considerado como «signo de insubordinación» y que se está obligando a países y diplomáticos de ideas afines a tomar posiciones que no reflejan sus leyes ni sus verdaderas convicciones.

Los expertos de América del Norte, América del Sur y Europa también hablaron a los estudiantes de los desafíos que enfrenta la causa provida y profamilia en las organizaciones internacionales y regionales.

La dra. Susan Yoshihara, Directora de Investigación de C-Fam, explicó el modo en el que las agrupaciones proabortistas y los organismos de la ONU se han apropiado del sistema de derechos humanos para apuntar sistemáticamente a los niños en el seno materno mediante el aborto. La prof. Teresa Collett, de la Facultad de Derecho de la Universidad St. Thomas habló sobre la estrategia de litigio que las agrupaciones proabortistas emplean a nivel nacional e internacional.

Grégor Puppinck, del influyente Centro Europeo para el Derecho y la Justicia, dijo a los alumnos que pese a las dificultades, la defensa de la vida y la familia en las instituciones internacionales es necesaria y podría ser muy efectiva.

La profesora Ligia de Jesus, de la Facultad de Derecho de la Universidad Ave María, dijo a los presentes que el apoyo económico de Estados Unidos para promover derechos especiales nuevos para las personas que se identifican como lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) en el sistema interamericano está desviando atención y recursos de derechos humanos consolidados y respetados.

Una vez que regresen a sus facultades, los diez alumnos que participaron del programa estudiarán e investigarán sobre derecho y políticas internacionales con miras a influir en el debate sobre cuestiones sociales en las Naciones Unidas y en instituciones internacionales.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano