Los padres de una niña con síndrome de Down le dicen a la ONU que la familia protege a los niños

By Susan Yoshihara, Ph.D. | 2017

NUEVA YORK, 17 de marzo (C-Fam) Cuando los estudios médicos le informaron a Kurt Kondrich que su hija por nacer, Chloe, tendría síndrome de Down, el único consejo que los médicos le dieron fue que la abortara.

“Soy un policía, juré proteger vidas”, dijo él. Pero el mensaje que le daban los profesionales de la medicina fue, “si no te gusta la composición genética de tu hija, puedes matarla y salir del hospital sin consecuencia alguna”.

Ahora, a sus trece años de edad, Chloe ha conocido al gobernador de su estado y a estrellas de rock, juega baseball y fue proyectada en un espectacular de Times Square. La “Ley Chloe” de Pennsylvania, que lleva su nombre, obliga a que, cuando los padres reciban un diagnóstico prenatal, también sean informados sobre los servicios disponibles para dar atención a su hijo y a su familia.

Ninguna otra madre debería ser tratada con tanta dureza como su esposa, dijo Kurt. “Nos dijeron que nuestra hija sería una carga. Pero jamás nos dijeron lo felices que seríamos criando a nuestra hermosa niña”.

Kurt se dirigió a una gran multitud de personas en un panel en la ONU. Lo acompañaron en el panel dos expertos que aseguraron que las familias proveen el lugar más seguro para los niños, particularmente para niñas y niños con necesidades especiales.

La atención global “se ha enfocado en el número de personas que nace, pero no en la naturaleza de los hogares en donde los niños son criados”, dijo Brad Wilcox, profesor de la Universidad de Virginia. “La estructura familiar está ligada a los resultados de los hijos” y “los ambientes familiares impactan en la comunidad”.

Wilcox, quien fue criado por una madre soltera y por el padre de nueve hijos, presentó estadísticas de alrededor del mundo demostrando que los matrimonios biparentales, independientemente de la nacionalidad o del estatus social, mejoran la salud de los hijos, su educación y un puñado de otros factores.

Las familias biparentales proveen una rutina estable y cuidados afectivos, y generalmente tienen más tiempo, recursos económicos, afectividad y sentido de afinidad hacia sus hijos, lo que reduce las posibilidades de abusos.

Las parejas que únicamente cohabitan son menos estables y comúnmente terminan en una paternidad en soltería. Cuando los padres no están cercanos a sus hijos para vigilarlos o para estar atentos sobre sus amistades, las niñas tienen más tendencia a que se aprovechen de ellas.

El camino hacia el progreso social, económico y físico para los niños del mundo, yace en gran medida en “proteger al matrimonio y la vida familiar fuertes en donde el matrimonio y la vida familiar renovada eran frágiles”, concluyó el profesor Wilcox.

Un paso para evitar que haya padres solteros es ayudar a que los hijos eviten el sexo, no solamente reduciendo el sexo riesgoso, explicó Valeria Huber, presidenta de ASCEND. La mejor forma de educación sexual, como cualquier otro tema de salud pública, ayuda a que los niños no solamente reduzcan sino eviten las actividades que los ponen en riesgo de resultados que no están listos para manejar, incluyendo enfermedades y abusos.

En muchos países, los adolescentes se esperan para tener sexo hasta después de la escuela preparatoria.

“Evitar los riesgos del sexo” empodera a las mujeres jóvenes, quienes tienen mucho por perder cuando comienzan su vida sexual a temprana edad, las ayuda a construir barreras, habilidades de rechazo, decisiones sanas, relaciones padres-adolescentes, a fijarse metas y pensar en el futuro, no solo en el mañana. Es la alternativa a la educación sexual comprensiva –el programa promovido por Planned Parenthood y otros activistas pro-aborto- que “normaliza el sexo como una expectativa para los adolescentes”, dice Hubert.

Una diplomática de Arabia Saudita dijo al panel que, como profesionista de la medicina, ella veía cuando los padres eran informados sobre un diagnóstico pre-natal, y ahora ve la importancia que tienen los proveedores de salud y su rol de calmar la ansiedad de los padres sobre lo que pueden esperar.

El panel fue patrocinado por veinticinco países del Grupo de Amigos de la Familia, y fue organizado por C-Fam, quien publica el Friday Fax.