Nacionalistas europeos son complacientes cuando se trata del aborto

By Stefano Gennarini, J.D. | May 24, 2019

NUEVA YORK, 24 de mayo (C-Fam) Los partidos nacionalistas europeos han tendido a sonar provida y profamilia en orden a alcanzar el poder, pero no han mostrado voluntad de poner fin a la defensa internacional del aborto y los derechos LGBT por parte de Europa.

La política europea ha sido enturbiada en años recientes por partidos nacionalistas que sostienen las prerrogativas soberanas por encima y contra las instituciones de la Unión Europea, particularmente cuando se trata del control de las fronteras. Un hecho menos difundido es que muchos de esos partidos –incluidos aquellos en Hungría, Polonia e Italia– se candidatearon con una plataforma provida y profamilia.

Pese a haber capturado el voto provida y profamilia en sus respectivos países, una vez elegidos, los nacionalistas en Hungría, Polonia e Italia solo han mostrado voluntad de desafiar las políticas de la UE cuando se trata del control de fronteras y otros asuntos internos. Cuando se trata de la defensa del aborto y de los derechos LGBT por parte de la UE en la escena internacional, mayoritariamente han permitido a los alemanes y franceses actuar a su gusto.

Esto es evidente en las conclusiones adoptadas por el Consejo de la UE cada año para guiar la política exterior de la UE.  Las conclusiones han enfatizado repetidamente “la salud y los derechos sexuales y reproductivos”, eufemismos que, es sabido, dirigen apoyo político y financiero a los grupos abortistas. También han incluido recientemente “orientación sexual e identidad de género” como categorías de no-discriminación, junto con el sexo, la raza y la religión.

Lo más que han exigido Hungría y Polonia en el Consejo de la UE es que la “salud sexual y reproductiva” sea calificada por referencia a los acuerdos previos de la ONU que excluyen un derecho internacional al aborto. Pero, en su conjunto, la terminología del Consejo de la UE neutraliza toda referencia a las pasadas Conferencias de la ONU al suscribir revisiones subsiguientes de las conferencias, que abren la puerta a los derechos abortistas.

La promoción del aborto por parte de la UE va contra el entendimiento común de que el aborto es un asunto que está fuera de las competencias de las instituciones de la UE y una prerrogativa exclusivamente nacional. Aun así, países europeos como Francia, Alemania y el Reino Unido abogan abiertamente por los derechos abortistas a nivel internacional, sin ninguna resistencia de parte de otros países europeos. Han incluso liderado una campaña llamada She Decides(“Ella Decide”) para antagonizar la política exterior provida de los EE. UU. y salvar a la industria abortista luego del restablecimiento de la Política de Ciudad de México.

La pasividad de los nacionalistas de la UE en asuntos provida y profamilia es incluso más obvia en las negociaciones en la ONU.

Los partidos nacionalistas en Hungría, Polonia e Italia especialmente –que tienen fuertes elementos provida– se han escondido quedamente detrás de la maquinaria burocrática de la UE, sin intentar temperar las posiciones de la delegación de la UE y de otros países de la UE. Y se han rehusado repetidamente a apoyar los esfuerzos de los EE. UU. por avanzar la causa provida en las Naciones Unidas.

Durante recientes negociaciones en el Consejo de Seguridad, los EE. UU. consiguieron quitar lenguaje relativo al aborto de una resolución sobre asistencia humanitaria en zonas de guerra. Polonia, un actual miembro del Consejo de Seguridad, no apoyó la posición provida de los EE. UU. Esto a pesar de que los alemanes inicialmente propusieron una resolución que explícitamente caracterizaba el aborto como una necesidad humanitaria básica.

Incluso después de quitar el lenguaje relativo al aborto, Alemania se jactó de que los esfuerzos humanitarios internacionales continuarían promoviendo el aborto en la programación humanitaria. Ningún país europeo gobernado por nacionalistas pidió a Alemania que se retractara.

El debate sobre el aborto en contextos humanitarios ha pasado ahora al Consejo Económico y Social. El segundo mayor cuerpo normativo de la ONU, compuesto por 54 miembros, está negociando una resolución sobre asistencia humanitaria de la ONU en casos de guerra y otras emergencias. Las negociaciones se darán por concluidas la primera semana de junio.