Nuevo estudio muestra cuáles países son los mejores para la familia

By Rebecca Oas, Ph.D. | 2016

NUEVA YORK, 14 de Julio (C-Fam) Un nuevo estudio demuestra a agentes políticos cuáles países son los mejores para colaborar con la familia tradicional y cuáles están fracasando.

La ONU concibe la estructura de la familia tradicional, la unión en matrimonio de hombre y mujer con sus respectivos hijos, como la “unidad natural y fundamental de la sociedad”. Un cuerpo creciente de investigación en ciencias sociales afirma que los individuos salen avantes cuando las familias tienen lazos fuertes, con esto, toda la sociedad cosecha los beneficios.

Esta semana un grupo de académicos europeos publicaron un estudio que examina el estado de las familias alrededor del mundo al crear un índice que evalúa las características de la estructura familiar entre países y la disponibilidad de recursos junto con las políticas que respaldan a las familias prominentes.

El Índice Independiente Global de la Familia (IGIF) fue publicado por la Fundación Novae Terrae y la Universidad Católica de Milán. El CEO de Novae Terrae, Luca Volontè señaló que múltiples declaraciones y tratados internacionales sobre derechos humanos afirman que la familia es digna de protección en materia de derechos: “Este primer Índice muestra cómo este derecho fundamental no solamente es respetado sino también promovido en muchos países y por muchos gobernantes en todo el mundo.”

El Índice traza entre múltiples indicadores de estructuras familiares y estabilidad, incluyendo tasas de natalidad, cantidad de matrimonios y divorcios y finalmente datos de encuestas sobre el nivel de confianza e interdependencia entre familias.  También examina las políticas del entorno y los recursos en función del soporte a la familia, tales como el balance entre vida y trabajo, tasas de empleo y la presencia de una deducción de impuestos por tener hijos. Con base a los puntajes combinados del índice, Dinamarca se perfila como el primer lugar entre 46 países evaluados, con los Estados Unidos y Canadá ubicados más abajo con los puestos 29 y 36 respectivamente.

Significativamente, el índice se puede dividir en subcategorías tales como recursos económicos y estructura familiar, los cuales revelan diferencias claves entre países cuyos resultados combinados pueden ser similares. Los autores diferencian entre países ricos cuyas actitudes con la familia pueden ser caracterizadas como “Pude, pero no quise”, y países en los cuales la ausencia de soportes financieros y sociales resultan en un  “Quisiera, pero no puedo “.

La mayoría de los países analizados son europeos, pero la inclusión de un solo país africano (Malawi) revela algunos hallazgos importantes. Malawi se encuentra en el primer lugar en términos de estructura familiar a pesar de ser el antepenúltimo en recursos contextuales, tales como políticas fiscales para la familia y servicios públicos para cuidados de los infantes y ancianos.

Teniendo en mente el hecho de que la gente vive en una variedad de estructuras en el hogar y el prolongado debate sobre la definición de familia en el ámbito político, los autores del IGIF se enfocan en aquellos aspectos de la familia tradicional que la hacen esencial para la sociedad: allí es donde los niños nacen y crecen, se educan conforme a una unión sexual conyugal e involucra la incondicional y recíproca generosidad en fuertes lazos vivos entre generaciones.

Los autores esperan que su índice pueda ayudar a los delegados en pro de la familia a apoyar mejores políticas para sus países en los debates de la ONU sobre cómo operar los Objetivos y Metas de Desarrollo Sostenible. En el Foro Político de Alto Nivel en Nueva York que se llevó a cabo esta semana, los delegados de la ONU están debatiendo qué se está midiendo, por lo tanto,  a qué se le asignarán fondos en las décadas que vienen.

The authors hope that their index will help pro-family delegates support better policies for their countries during ongoing UN debates about how to operationalize the Sustainable Development Goals.  At the High Level Political Forum in New York this week, UN delegates are debating what gets measured therefore what will get funding in the decades to come.