Una Candidata a Secretaria General Promueve la Agenda de Trump

By Diana L. Banister | 2026

NACIONES UNIDAS, 11 de septiembre (C-Fam) – La agenda del presidente Donald Trump para las Naciones Unidas ha encontrado una defensora en la última candidata en incorporarse a la carrera por la Secretaría General de la ONU: la ecuatoriana Ivonne A-Baki. A-Baki hace gala abiertamente de su amistad con el presidente estadounidense, de su capacidad para negociar con él y de su comprensión de la visión de Trump para la organización mundial.

A-Baki, nominada por el gobierno de Tonga, conoció a Trump en el año 2000, cuando era embajadora de Ecuador en Estados Unidos y estaba destinada en Washington. En su autobiografía de 2021, dedica una parte de su relato a la relación con Trump, que “se estrechó” cuando ayudó a organizar el certamen de Miss Universo patrocinado por el entonces empresario y celebrado en Ecuador en 2004.

“Tenemos un gran presidente de Estados Unidos y un gran secretario de Estado, Marco Rubio”, declaró A-Baki en una entrevista concedida en agosto a Al Arabiya. «Están haciendo un trabajo extraordinario».

De ascendencia libanesa, A-Baki ha sido ministra del gobierno ecuatoriano y embajadora de Ecuador en Francia, Qatar y Estados Unidos. Se incorporó a la vida diplomática durante las negociaciones de paz entre Ecuador y Perú en 1995.

A-Baki destaca su capacidad para negociar y escuchar a personas de todas posturas, También afirma que su relación con Trump facilitará la puesta en marcha de reformas de gran alcance en la ONU.

La Administración Trump se ha centrado en reformas destinadas a devolver a la organización internacional a los principios de su Carta fundacional: la cooperación entre los Estados, la búsqueda de la paz y la seguridad y el respeto a la soberanía nacional. Al mismo tiempo, los acuerdos de la ONU describen cada vez más el papel de la organización como una “gobernanza global” que impone objetivos políticos comunes a todos los países y aplica mandatos que interfieren en debates internos sobre asuntos como el aborto, la ideología de género y la censura,  además de imponer regulaciones climáticas a los Estados miembros.

“El presidente Trump cree que todos los países deberían hacer lo mismo: “Hacer grande a Estados Unidos” [Make America Great], construir un país fuerte que dependa de sí mismo y no de otros”, afirmó A-Baki.

En un discurso pronunciado el año pasado ante la Asamblea General, Trump calificó a la ONU de ineficaz, derrochadora y alejada de las prioridades estadounidenses. También retiró a Estados Unidos en la Organización Mundial de la Salud y recortó la ayuda humanitaria y al desarrollo canalizada a través de la ONU, favoreciendo en su lugar los acuerdos bilaterales.

Algunos proponen reformar también el proceso de selección del Secretario General. El período para presentar candidaturas comenzó en noviembre de 2025. Sin embargo, A-Baki no se incorporó en la contienda hasta después del primer sondeo informal, celebrado el 30 de julio, en el que ningún candidato se perfiló como claro favorito. Según las informaciones disponibles, el segundo sondeo informal, realizado el 21 de agosto, no alteró las posibilidades de los candidatos, aunque se desconoce el recuento exacto de los votos. Tres de los ocho aspirantes, incluida A-Baki, no fueron nominados por sus países de origen.

También circulan rumores sobre una posible “sorpresa de octubre”: la incorporación tardía de un nuevo candidato con el aval de Trump. Las esperculaciones apuntan al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, o al enviado especial y yerno de Trump, Jared Kushner.

A-Baki también ha destacado su condición de mujer y ha subrayado la importancia de que la ONU elija por primera vez a una mujer para dirigir a la organización. Cinco de los candidatos son mujeres, todas ellas procedentes de países latinoamericanos. Numerosas organizaciones presionan para que una mujer encabece la institución, que cuenta ya con 80 años de historia. La campaña “1 for 8 Billion” (“1 para 8.000 millones”), respaldada por George Soros, ha gastado millones de dólares para convencer a los Estados miembros del Consejo de Seguridad de que apoyen a una candidata feminista que comparta su agenda.

“Necesitamos un nuevo orden mundial, necesitamos una nueva ONU”, declaró A-Baki al defender que el cargo recaiga en una mujer. “Necesitamos otra perspectiva sobre el propósito para el que se creó la ONU”.

El próximo sondeo informal no tendrá lugar hasta después de la semana de la ONU, a finales de septiembre.