La Comisión de la UE quiere una censura centralizada

NUEVA YORK, 8 de Mayo (C-Fam) La todopoderosa Comisión de la UE ha solicitado un estudio de viabilidad sobre las maneras de darle control directo sobre el flujo de información y el desarrollo de software en todas las plataformas tecnológicas en Europa. El estudio, publicado la semana pasada, determinó que es factible censurar todo el contenido simultáneamente en todas las compañías tecnológicas de Europa.

Las leyes y regulaciones de la UE ya exigen que las compañías tecnológicas censuren a sus usuarios, principalmente a través de la Ley de Servicios Digitales y la Ley de IA. Según estas leyes, todas las plataformas tecnológicas deben censurar a sus usuarios para combatir la información errónea, la desinformación y el discurso de odio. Este régimen de censura indirecta ya no es lo suficientemente bueno para la Comisión Europea.

El actual régimen de censura de la UE es indirecto. Depende de las empresas tecnológicas para hacer el trabajo sucio de silenciar y prohibir a los usuarios del mismo modo que las administraciones de Obama y Biden utilizaron como arma a las agencias federales para censurar a los ciudadanos estadounidenses. La Comisión de la UE emite estándares de contenido que las empresas tecnológicas deben seguir. Luego, las plataformas de terceros respaldadas por la Comisión Europea y los burócratas de la UE señalan el contenido para las empresas tecnológicas, que lo censuran por temor a ser castigados con multas y otras sanciones de la UE.

Ahora, la Comisión de la UE quiere el poder de controlar directamente lo que la gente puede decir en línea sin tener que depender de las empresas tecnológicas. El estudio de viabilidad fue preparado por consultores tecnológicos alemanes y concluye que es posible y deseable dar a la comisión de la UE o sus sustitutos el poder de censurar instantáneamente y simultáneamente todo el contenido en todas las empresas tecnológicas de Europa.

El software de censura descrito en el informe de la UE se incorporaría a todas las tecnologías utilizadas en Europa, pero tendrá repercusiones mucho más allá de Europa, incluso en el discurso de los estadounidenses.

La publicación del estudio se produce justo después de una semana ya polémica para la Comisión Europea en lo que respecta a la censura.

La vicepresidenta de la UE, Henna Virkkunen, reveló que los planes de la Comisión Europea para la seguridad de los niños en línea pueden incluir limitar y tal vez eliminar el anonimato para todos los usuarios de internet. Virkkunen sugirió que la protección infantil en línea puede requerir prohibir herramientas de navegación privada seguras que impiden a los sitios web detectar al usuario, como las VPN (red privada virtual).

Dijo que el pasaporte digital sería el primer paso para proteger a los niños, y que “una parte importante de los próximos pasos” sería asegurar que no sea “eludido”.

La eliminación del anonimato es algo que los políticos de alto nivel en Europa han pedido repetidas veces, incluido el canciller alemán Friedrich Merz.

“Quiero ver nombres reales en internet. Quiero saber a quién se le permite hablar”, dijo en comentarios virales a principios de este año en los que se quejó de los críticos detrás de cuentas anónimas en línea que exigen transparencia de políticos como él. Merz es conocido por procesar a sus críticos bajo una ley que prohíbe los “insultos” en línea. Según informes, tiene 300 casos abiertos contra tales insultos.

La información de la Comisión de la UE sobre privacidad en línea ha sido contradictoria. El sitio web de la Comisión de la UE dice que la aplicación de pasaporte digital para proteger a los niños sí protege la privacidad en línea y que sería responsabilidad de los gobiernos exigir un pasaporte digital para acceder a internet y servicios digitales. Los comentarios de Virkkunen la semana pasada sugieren que las ambiciones de la Comisión de la UE pueden ir más allá de simplemente preservar la privacidad, y ciertamente van más allá de las fronteras de la UE.

La Comisión de la UE ha promovido abiertamente la censura a nivel internacional, incluso en las Naciones Unidas. Cuando se anunció por primera vez la aplicación del pasaporte digital, se la presentó como una herramienta que la Comisión de la UE pondría a disposición de todos los países como parte de la asistencia extranjera de la UE y promovería internacionalmente.